
El Dr. Norbert Frank, del German Cancer Research, de Heidelberg (Alemania), explicó que recientes trabajos científicos publicados confirman que el xanthohumol, uno de los flavonoides presentes en la cerveza, puede ayudar a prevenir ciertos tipos de cáncer, ya que ejerce un papel antioxidante muy importante, incluso mayor que el de la vitamina E, al contar con la capacidad de inhibir una familia de enzimas que puede activar el proceso cancerígeno.
Según los trabajos realizados por este investigador alemán, el xanthohumol en concentraciones muy bajas evitaba las fases iniciales de carcinogénesis en las glándulas mamarias de ratones de laboratorio.
En este sentido, otro estudio realizado por la Universidad de Oporto, que valoraba el comportamiento de tres compuestos fenólicos (el galato de epigalocatequina del té, el resveratrol del vino tinto y el xanthohumol de la cerveza) en el control del crecimiento celular en el cáncer de mama, confirmaba que el xanthohumol encontrado en la cerveza fue el polifenol que más redujo las células cancerígenas en este tipo de cáncer, mostrando sus efectos más rápidamente en concentraciones más bajas.
Por su parte, la Dra. Marina Pollán, del Centro Nacional de Epidemiología, afirmó que el Grupo Español de Investigación en Cáncer de Mama (GEICAM), ha iniciado una investigación para valorar la relación entre el cáncer de mama y el consumo habitual de cerveza.
Este grupo parte de la hipótesis de que los flavonoides presentes en la cerveza poseen una capacidad antioxidante significativa, muy similar a la del vino, mosto o zumos de frutas, y destaca el hecho de que, por un lado, la cerveza es la bebida fermentada con menor contenido alcohólico (entre 4 y 5 grados) y, por otro, aporta a la dieta ácido fólico (4 microgramos por cada 100 ml).